Controversia 2.0: ideologías y poder de una web que cada vez se parece más a nosotros

“Tenemos tanto miedo de lo que nos puede hacer la web ¿Pero por qué hemos cedido ese poder?”, se preguntó Aleks Krotoski, periodista de la BBC y columnista de The Guardian sobre el mundo de las tecnologías de la información y la interactividad contemporánea, en su reciente paso por la Argentina.

Aleks vino con el patrocino de la Fundación Osde para ofrecer dos conferencias en el país, una en Buenos Aires (el 23 de agosto) y otra en Córdoba. (cinco días después) En los primeros minutos de su exposición en la capital argentina se presentó como una investigadora obsesiva por la supuesta neutralidad de la web.

“La web ha evolucionado desde un espacio de reproducción a un espacio de expresión. En realidad la web no nos ha transformado, no ha cambiado nuestras necesidades más fundamentales. Sí se comporta como un laboratorio de identidades, ya que nunca como antes estuvimos tan enganchados a la web como con las redes sociales”, dijo la además integrante del Oxford Internet Institute.

C0n el auge de una internet más social tenemos la sensación de ser reales productores y decisores de nuestra propia experiencia online. Krotoski enciende algunas luces amarillas en este sentido. “Comprendemos cómo funciona el poder en el mundo físico, pero aún no tenemos un entendimiento cabal de cómo funciona el poder en el mundo digital. Las tecnologías están teñidas de la ideología de sus creadores. No son ni buenas, ni malas, pero tampoco son neutras”, citó.

La gente avanza hacia el tecno-fundamentalismo: acepta casi ciegamente lo que la web le ofrece. Sin ánimo de alimentar teorías conspirativas – dijo la periodista británica , creadora de la serie The Virtual Revolution, emitida por la BBC -, hemos dejado que Google se meta en nuestras vidas sin preguntarnos. Hoy, al intentar realizar cualquier búsqueda, el sitio más visitado del mundo sabe quiénes somos y qué queremos. Por eso identifica nuestra ubicación geográfica, rastrea patrones de consumo de información residentes en la red, cruza información, prioriza y decide por nosotros. Y todo el mundo queda contento, maravillado por lo que mágicamente Google hace por nosotros, cuando en realidad estamos frente a una “ventana de facto hacia el conocimiento”, definió Aleks.

Google no nos da información independiente. Nadie en la web lo hace. “La web está producida por seres humanos y ha sido pensada por personas que están en el norte de California”, sostuvo Krotoski. Cada uno de estos desarrolladores tiene una ideología que imprime en los programas y productos que difunde por la red de redes. Y nosotros (los usuarios) “no somos tan críticos con la web, porque sentimos que es el testimonio de nuestra humanidad. Tenemos más elección que antes pero seguimos reducidos aún al código binario”, analizó.

Hay que comenzar a preguntarnos más acerca de lo que la web está haciendo con nosotros. Así de abierto fue el final que planteó Aleks Krotoski en su paso por Buenos Aires.

 

Anuncios